
¡Todo un éxito!
Le gustó la experiencia, se durmió casi enseguida, y cuando se despertaba de vez en cuando, se restregaba un poco contra mi pecho y se volvía a quedar dormida. Estábamos encantados, porque es mucho más cómodo que el cochecito o la silla, sobre todo si tienes que ir a hacer la compra, o coger el autobús para bajar al centro.
...Pero al día siguiente intentamos repetir la hazaña y ¡no hubo manera! no dejó de llorar desde que la metimos en el fular. Así que nuestra salida se limitó a llegar a la farmacia y volver a casa a coger el cochecito.
...Poco a poco...
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